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El calcio en los niños



¿Es necesario tomar leche como fuente de Calcio? 
  El calcio es necesario para formar los huesos y los dientes. Todos los mamíferos pasamos por un periodo de lactancia exclusiva, seguido de otro en el que vamos probando otros alimentos. Aunque a partir de entonces la leche no es indispensable, sigue siendo un excelente alimento, sobre todo como fuente de calcio. La ingesta adecuada diaria de calcio va aumentando desde un mínimo de 200 mg en el recién nacido, hasta un máximo de 1300 mg entre los 9 y 18 años La leche de vaca contiene 120 mg por 100g

¿Y si el niño toma poca leche?
Hay muchos alimentos que contienen calcio. Son especialmente ricos en dicho mineral:
1.    Yogurt: 170 mg por 100g.
2.   Pescados: entre los blancos o poco grasos están la dorada y el besugo:180 mg por 100 g, el gallo: 120 mg por 100 g. Entre los azules o grasos las sardinas de lata, que especialmente nos aportarán calcio si las comemos con sus espinas:500 mg por 100g
3.   Yema de huevo: 140 mg por 100g.
4.   Verduras: las espinacas 130 mg por 100g, y las judías verdes: 60 mg por 100g.
5.   Legumbres como las alubias y los garbanzos: 100 mg por 100 g, en menor medida, las lentejas. 
6.   Cereales: el trigo 50 mg por 100 g y la avena 54mg por 100g. 
7.   Frutas como las naranjas: 40 mg por 100g.
8.   Frutos secos como las almendras: 250 mg por 100g. 

¿Es la cantidad de calcio que contienen los alimentos lo único que importa? 
 No, también hay que tener en cuenta:
  1. La absorción en el intestino: El calcio de la leche se absorbe muy bien gracias a la lactosa. En el extremo opuesto está el calcio de algunas verduras, como las espinacas, que se absorbe mal debido a que contienen oxalatos.
  2. El depósito en los huesos. Para que el calcio absorbido se deposite bien en los huesos y no se establezca un Raquitismo, se necesitan dos cosas: vitamina D y ejercicio físico. La mayoría de la vitamina D que necesitamos se fabrica en nuestra propia piel, gracias a la exposición a la luz solar. Una persona de piel clara produce la suficiente exponiendo una pequeña parte de su piel (como la cara y brazos) unos minutos a un sol moderado. Las personas de piel oscura y los que viven en países más cercanos a los polos necesitan más exposición solar. Conseguir suficiente vitamina D de los alimentos no es fácil, ya que los únicos ricos en ella son algunos pescados grasos. El huevo y la leche contienen cantidades discretas. Los vegetales carecen de vitamina D. Conviene saber que al quitar la grasa de la leche (productos “desnatados”) no se pierde el calcio, pero sí las vitaminas D y A (la leche es rica en vitamina A) por lo que debemos tomar leches semidesnatadas.
        En general, es recomendable aportar suplementos de vitamina D a los niños menores de un año. Para que los niños mayores de un año y los adolescentes produzcan suficiente vitamina D es aconsejable que estén al sol, sin protección, unos minutos al día durante la primavera, y el otoño.