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viernes, 21 de julio de 2017

MEGALOERITEMA



      El megaloeritema, también denominado quinta enfermedad o eritema infeccioso, es una enfermedad benigna causada por un virus (parvovirus B19) , y afecta con más frecuencia a los niños en edad preescolar o escolar. 

      Inicialmente aparece en las mejillas una erupción característica que hace que parezca que al niño le han abofeteado la cara (por eso   también se  le  denomina “enfermedad de la doble  bofetada”) y luego el exantema se extiende por el resto del cuerpo, principalmente a los glúteos, brazos y piernas dando una imagen similar a un "encaje de bolillos". No suele aparecer en las palmas de las manos ni en las plantas de los pies. 
    
    Al principio puede existir fiebre (o no), dolor de cabeza y síntomas catarrales leves. Cuando parece que estos síntomas han remitido, brota la erupción característica al cabo de pocos días. Tras la exposición a la luz solar, agua caliente, calor, ejercicio, puede reactivarse la intensidad de la erupción. Generalmente desaparece completamente en un período de una a dos semanas. 
   Es contagioso sobre todo durante el período de incubación (etapa de tiempo comprendida entre la entrada del virus y la aparición de los síntomas) o durante el período catarral inicial. El contagio se produce por contacto con secreciones procedentes de la nariz y boca, por las gotitas que se expelen al toser y estornudar. También puede haber contagio por compartir vasos y cubiertos. Es importante que estos niños eviten contacto con embarazadas. Tras pasar el contagio, las personas se vuelven inmunes y no la vuelven a pasar.
  En general, no se precisa tratamiento, y los niños se recuperan rápidamente y sin complicaciones.

lunes, 26 de junio de 2017

PIES PLANOS


                         
     Hablamos de pie plano cuando hay una disminución de la altura del arco longitudinal plantar (también llamado bóveda plantar) y se crea un área de máximo contacto de la planta del pie con el suelo, y además el retropié presenta una deformidad en valgo.
     La mayoría de los niños presenta un pie plano hasta los 3 o 4 años. Se considera que la bóveda plantar inicia su desarrollo a partir de los 4-6 años, que es cuando disminuye la grasa plantar y de la zona interna de la planta del pie, muy abundante en el pie del niño, y aumenta la musculatura del pie. A partir de esa edad, el arco ya es aparente y seguirá aumentando de forma progresiva
  En el niño vemos dos tipos de pie plano: el pie plano flexible y el pie plano rígido.
   El pie plano flexible es un pie con una estructura ósea normal, pero con mucha flexibilidad en sus articulaciones. La mayoría de los pies planos de los niños (90%)son de este tipo. Cuando el niño se pone de pie y apoya su peso, el puente se hunde y el talón se desvía hacia afuera. Sin embargo, cuando lo hacemos poner de puntillas, vuelve a aparecer el puente y el talón se coloca corregido hacia adentro.

   El pie plano rígido se caracteriza por presentar unas uniones anómalas entre los huesos del pie. Cuando el niño se pone de puntillas, la postura del pie no cambia debido a que la movilidad está bloqueada por la unión entre los huesos. Esta anomalía es definitiva y no se modifica con la edad.

   Hasta un 15-20% de la población no llega nunca a desarrollar un arco adecuado y presenta durante toda la vida unos pies planos flexibles indoloros y funcionales. Por esto en la actualidad se considera el pie plano flexible como una variante de la normalidad.
   Estudios en países en desarrollo han demostrado que es más frecuente ver pies planos entre los niños que usan zapatos que entre los que van descalzos. Parece que el hecho de ir descalzo         favorece el desarrollo de la musculatura propia del pie, mientras que los calzados rígidos interfieren en este proceso. Por eso se recomienda que el calzado del niño sea muy flexible.
 DIAGNOSTICO:
  En la consulta, en el podoscopio observamos la planta del pie y comprobamos que se trata de un pie plano flexible con el "Jack test" o extensión del dedo gordo del pie y al pedir al niño que se coloque de puntillas. Si la exploración es compatible con un pie plano flexible, normalmente no es necesario realizar estudios radiológicos. Si por el contrario se trata de un pie plano rígido, probablemente habrá que realizar más estudios para determinar el tipo de alteración ósea.
 TRATAMIENTO:
   El pie plano flexible no requiere tratamiento. Se trata de pies normales que evolucionarán espontáneamente hacia una mejoría de la alineación. Sin embargo, conviene estimular el desarrollo de la musculatura propia del pie mediante ejercicios como caminar de puntillas, o más sencillo, caminar descalzo por casa.
   Debemos evitar utilizar calzado rígido porque no permite un correcto desarrollo del pie. No se aconsejan de manera rutinaria el uso de plantillas ni otro tipo de dispositivos o calzado ortopédico. Solo estarían indicadas en algunas afecciones del pie en las que se producen sobrecargas con aparición de dolor, es en estos casos pueden ayudar a equilibrarlo y evitar que sea doloroso.
   En el caso de pie plano rígido  el plan terapéutico puede ser o bien procedimientos estabilizadores (cirugía) o movilizaciones (rehabilitación).



                             

jueves, 11 de mayo de 2017

LA DIETA SALUDABLE EN LA EDAD ESCOLAR

o cómo repartir los hidratos de carbono, proteínas y grasas a lo largo del día.
       El refranero español nos orienta cómo repartir los alimentos a lo largo del día: “desayuna como un rey, almuerza como un príncipe y cena como un mendigo”
    En los niños en edad escolar es importante controlar la cantidad y el tipo de alimento que ingieren y en qué momento del día lo hacen. Esto influirá en cómo van a aprovechar y metabolizar el alimento. Deben comer a horas regulares y procurar no pasar periodos largos sin comer: si se saltan una comida, llegan con más apetito a la siguiente y será más fácil que coman en exceso y alimentos no aconsejados. Además, el cuerpo utiliza mejor los alimentos si se van repartiendo a lo largo del día.

DESAYUNO: obligado todos los días, pues el desayuno mejora el bienestar y el rendimiento físico e intelectual durante la mañana a los niños. El desayuno debe aportar el 25% de las calorías diarias y con alimentos variados, por ejemplo: lácteos, frutas y cereales integrales, galletas integrales, o pan con un poco de aceite de oliva, miel, un puñado de frutos secos, un poco de fiambre no graso, e incluso huevo revuelto.

ALMUERZO A MITAD DE LA MAÑANA: a mitad de mañana, en el recreo, carbohidratos con proteínas: una pieza de fruta, que es un aporte sano de carbohidratos, acompañada de un yogur natural (o cualquier otro lácteo) que contiene hidratos y proteínas.

 COMIDA: debe aportar un 35-40% de las calorías diarias. Si no disponemos de tiempo hay que preparar la comida el día anterior, para evitar “comer cualquier cosa” o picar. Antes de comer hay que beber agua, nos ayudará a saciarnos antes. La proporción de alimentos en la comida de forma general si la representamos en un plato debería ser:
   1/4 de plato de algún alimento proteico: carne magra, pescado, huevos, fiambre no graso, queso no graso.
   1/4 de plato de algún alimento con hidratos de carbono: patata, arroz, legumbre, pasta, guisantes.
   1/2 plato de verduras y hortalizas. Además, un poco de pan.
 Las cantidades dependen de las necesidades calóricas. Los alimentos se pueden tomar por separado, o juntos en forma de guiso. Si queremos controlar el peso poner platos pequeños y en caso de quedarse con apetito, aumentar las verduras.

MERIENDA: debe aportar alrededor de un 15% de las calorías diarias, un yogur y unas nueces, o frutas y yogurt es la merienda ideal para los niños que deben controlar el peso. Si el peso es adecuado, pueden compaginar días con esta merienda, con días que tomen bocadillo o sándwich con fiambre no graso.

CENA: debe aportar el 25-30 % de las calorías. Debemos procurar cenar pronto y que la cena sea ligera. Las proporciones de alimentos son similares a las de la comida, pero en menor cantidad. Por ejemplo:
  1/2 de plato de algún alimento proteico: un pescado azul o blanco, una carne animal que sea magra como el pollo o el pavo, huevo, fiambre no graso, queso no graso.
  1/2 plato de verduras o ensalada. Además, un poco de pan integral.